Zothique
Aquel que ha hollado las sombras de Zothique
y contemplado el sol oblicuo, rojo como brasas de carbón,
ya no retornará a tierra pretérita,
sino que errará por la costa postrera,
donde las ciudades se desmoronan sobre la negra arena marina
y los dioses muertos beben el piélago.Aquel que ha conocido los jardines de Zothique,
donde sangran las frutas desgarradas por el pico del Simorg,
ya no probará fruto alguno de hemisferios más verdes:
bajo pérgolas sublimes,
en los ciclos crepusculares de los años sombríos,
libará un vino de aramanta.Aquel que ha amado a las ardientes mujeres de Zothique
ya no buscará jamás un amor más delicado,
ni sabrá distinguir el beso del vampiro del de la amante:
para él, el espectro escarlata de Lilith
se alzará, amoroso y maligno,
desde la última necrópolis del tiempo.Aquel que ha surcado los mares en las galeras de Zothique
y visto alzarse, tras la niebla, extrañas torres y cumbres,
habrá de enfrentarse una vez más al tifón enviado por el brujo,
y empuñar el timón
en océanos de remotas desembocaduras, bajo una luna distinta
o un Signo rehecho.CLARK ASTHON SMITH
